La principal característica del Método DeRose es su práctica extremadamente completa integrada por ocho modalidades de técnicas:

  • Lenguaje gestual
  • Retribución de energía
  • Vocalización de sonidos y ultrasonidos
  • Expansión de la bioenergía a través de respiratorios
  • Técnicas de limpieza orgánica
  • Técnica corporal
  • Técnica de descontracción
  • Concentración, meditación y otros estados más profundos

Si se altera alguna parte o el orden, la práctica deja de ser ortodoxa y pasa a ser heterodoxa, siempre y cuando sean preservadas las demás características del Método, que son:

  • La codificación de las reglas generales de ejecución
  • El rescate del concepto arcaico de secuencias encadenadas sin repetición
  • El hecho de estar dirigido a personas identificadas con la propuesta
  • La valorización del sentimiento gregario
  • La seriedad superlativa
  • La alegría sincera
  • Una lealtad inquebrantable

Las primeras tres características son prácticas y las últimas cinco conceptuales, esto tiene que ver con que el Método DeRose es una Cultura Integral, más allá de las técnicas que pueden practicarse aisladamente.